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La gastroenteritis viral en los niños

La gastroenteritis viral suele llamarse gripe estomacal, pero en realidad no tiene nada que ver con la gripe. Se trata de una irritación del estómago y de los intestinos debida a una infección viral. La mayoría de los niños con gastroenteritis viral mejoran a los pocos días sin necesidad de tratamiento médico. Debido a que un niño con gastroenteritis puede tener dificultad para retener el líquido, corre riesgo de deshidratación y debe vigilarse con atención su estado.

Niña que se lava las manos en el lavabo del baño.

Síntomas de la gastroenteritis viral

Los síntomas de gastroenteritis incluyen heces sueltas o líquidas (diarrea) acompañada a veces de náuseas y vómitos. Es posible que el niño tenga cólicos o dolor en la zona del estómago. También es posible que tenga fiebre o dolor de cabeza. Por lo general, los síntomas duran unos 2 días, pero a veces tardan hasta 7 días en desaparecer.

¿Cómo se transmite la gastroenteritis viral?

La gastroenteritis viral es muy contagiosa. Los virus que causan la infección se transmiten a menudo de una persona a otra por medio de las manos cuando no las lavamos. Los niños pueden contraer el virus en la comida, los utensilios de comer o los juguetes. Las personas que han tenido la infección pueden contagiar el virus a otros aun cuando ya se sienten mejor. En algunos casos, una persona puede tener el virus sin manifestar síntomas. Como consecuencia de todos estos factores, los brotes de gastroenteritis son comunes en las guarderías y otros lugares donde hay grupos de niños.

Tratamiento

La mayoría de los casos de gastroenteritis viral se alivian sin necesidad de tratamiento. Los antibióticos no sirven para combatir las infecciones virales. El objetivo del tratamiento es hacer que el niño esté cómodo y prevenir la deshidratación. Estos consejos pueden resultar útiles:

  • Asegúrese de que su hijo duerma lo suficiente.

  • Haga lo siguiente para prevenir la deshidratación:

    • Dele una abundante cantidad de líquidos, como agua. También puede darle una solución hidratante oral (por boca). Puede conseguirla en un supermercado o una farmacia. Pregunte al proveedor de atención médica de su hijo qué tipos de soluciones son las mejores para su hijo. Haga que el niño tome pequeños sorbos del líquido para evitar las náuseas. No diluya el jugo ni le dé otras bebidas con azúcar, como bebidas deportivas. Podrían empeorar la diarrea.

    • Si su hijo de mayor edad parece estar deshidratado, dele 1 o 2 cucharaditas de una solución rehidratante oral. Hágalo cada 10 minutos hasta que cesen los vómitos y pueda retener una mayor cantidad de líquido.

    • Si el bebé toma el biberón, puede darle una solución rehidratante oral durante 4 a 6 horas y después volver a darle fórmula. Tendrá que alimentar al bebé con mayor frecuencia para asegurarse de que reciba la cantidad adecuada de líquidos. También puede darle una solución de rehidratación oral si el bebé orina con menos frecuencia o la orina es oscura.

    • Si el bebé toma el pecho, tendrá que alimentarlo con mayor frecuencia. También puede darle una solución de rehidratación oral si el bebé orina con menos frecuencia o la orina es oscura. 

  • Cuando su niño pueda volver a comer:

    • Alimente a su hijo de la manera habitual. Está demostrado que volver a la dieta normal rápidamente reduce la duración de los síntomas de gastroenteritis.

    • Pregúntele al proveedor de atención médica de su hijo si debe evitar algunos alimentos mientras se recupera de la gastroenteritis.

  • No le dé ningún tipo de medicamentos, a menos que se los haya recomendado el proveedor de atención médica de su hijo.

  • Es posible que algunos niños presenten una intolerancia temporal a los productos lácteos después de una diarrea. Si estos productos parecen empeorar los síntomas de su hijo, es posible que deba dejar de dárselos por un tiempo.

Cómo prevenir la gastroenteritis viral

Las siguientes precauciones pueden ayudar a reducir las probabilidades de que usted o su niño contraigan gastroenteritis viral o la transmitan a otros.

  • Lávese las manos a menudo con agua corriente limpia y jabón, especialmente después de ir al baño o cambiar el pañal del niño y antes de preparar la comida, servirla o sentarse a comer.

  • Procure que su hijo se lave las manos a menudo.

  • Mantenga limpias las áreas donde prepara la comida.

  • Lave la ropa sucia sin demora.

  • Utilice pañales que tengan una capa exterior impermeable o use la bombacha de goma.

  • Evite que el niño tenga contacto con personas enfermas.

  • Si el niño está enfermo debe quedarse en casa, no lo lleve a la escuela o a la guardería.

  • Todos los niños deben estar vacunados contra el rotavirus. Esta vacuna protege a los bebés y niños pequeños contra la infección por el rotavirus, la cual causa la gastroenteritis viral.

Cuándo llamar al proveedor de atención médica

Llame de inmediato al proveedor de atención médica de su hijo si le sucede lo siguiente:

  • Tiene fiebre (consulte “La fiebre y los niños”, a continuación).

  • Ha tenido una convulsión causada por la fiebre.

  • Hace más de 6 horas que vomita y tiene diarrea.

  • Tiene diarrea o vómitos con sangre.

  • Está aletargado.

  • Tiene dolor abdominal intenso.

  • No puede retener ni siquiera pequeñas cantidades de líquido.

  • Manifiesta signos de deshidratación, como orina muy oscura o escasa, mucha sed, boca seca o mareos.

  • Si un bebé no orina por 8 horas o más.

La fiebre y los niños pequeños

Use un termómetro digital para tomar la temperatura de su hijo. No use un termómetro de mercurio. Hay termómetros digitales de distintos tipos y para usos diferentes. Entre ellos, se encuentran los siguientes:

  • En el recto (rectal). En los niños de menos de 3 años, la temperatura rectal es la más precisa.

  • En la frente (lóbulo temporal). Sirve para niños de 3 meses en adelante. Si un niño de menos de 3 meses tiene signos de estar enfermo, este tipo de termómetro se puede usar para una primera medición. Es posible que el proveedor quiera confirmar la fiebre tomando la temperatura en el recto.

  • En el oído (timpánica). La temperatura en el oído es precisa a partir de los 6 meses de edad, no antes.

  • En la axila. Este es el método menos confiable, pero se puede usar para una primera medición a fin de revisar a un niño de cualquier edad que tiene signos de estar enfermo. Es posible que el proveedor quiera confirmar la fiebre tomando la temperatura en el recto.

  • En la boca (oral). No use el termómetro en la boca de su hijo hasta que tenga al menos 4 años.

Use el termómetro rectal con cuidado. Puede lesionar el recto accidentalmente. Podría transmitir microbios de las heces. Etiquételo y asegúrese de no usarlo en la boca. Siga las instrucciones del fabricante del producto para usarlo adecuadamente. Si no se siente cómodo usando un termómetro rectal, pregunte al proveedor de atención médica qué otro tipo puede usar. Cuando hable con el proveedor de atención médica de la fiebre de su hijo, infórmele qué tipo de termómetro usó.

A continuación hay valores de referencia que lo ayudarán a saber si su hijo tiene fiebre. Es posible que el proveedor de atención médica de su hijo le dé valores diferentes. Siga las instrucciones específicas que le dé su proveedor.

Bebé menor de 3 meses:

  • Primero, pregúntele al proveedor de atención médica de su hijo cómo debe tomarle la temperatura.

  • En el recto o en la frente: 100.4 °F (38 °C) o más alta

  • En la axila: 99 °F (37.2 °C) o más alta

Niño de 3 a 36 meses (3 años):

  • En el recto, la frente o el oído: 102 °F (38.9 °C) o más alta

  • En la axila: 101 °F (38.3 °C) o más alta

Llame al proveedor de atención médica en los siguientes casos:

  • Picos de fiebre reiterados de 104 °F (40 °C) o más

  • Fiebre que dura más de 24 horas en un niño menor de 2 años

  • Fiebre que dura 3 días en un niño de 2 años o más

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